Claude es el agente de IA creado por Anthropic, una empresa fundada en diciembre del 2021 en San Francisco por dos exmiembros de OpenAI. Uno de ellos, Dario Amodei, pasó cinco años liderando la investigación de OpenAI y la otra, su hermana Daniela, que a su vez fue vicepresidenta de seguridad y políticas también de OpenAI. A diferencia de otros modelos centrados en potencia o velocidad, Claude ha sido diseñado para crear una IA que sea respetuosa con los valores humanos. Así, prioriza proteger la privacidad, evitar los sesgos, ser transparente y no generar contenido dañino. Analizamos las características de Claude de Anthropic: el nuevo rey de la Inteligencia Artificial.
CONTENIDOS
¿Qué se puede hacer con Claude?
Funcionalidades y características
El usuario puede usar Claude de varias maneras. Por ejemplo, desde su página web, iniciando sesión con una cuenta de Gmail, instalando una extensión para Google Chrome, desde dispositivos Android e iOS; o mediante una aplicación de escritorio que se instala en el ordenador. Hay disponible tanto una versión gratuita como otras dos de pago que amplían sus funcionalidades.
¿Qué se puede hacer con Claude?
Claude de Anthropic puede escribir textos, analizar documentos, generar ideas, revisar códigos o responder a preguntas complejas. Su capacidad de contexto de hasta 200.000 tokens, le permite leer documentos o revisar bases de código sin perder el hilo. Es perfecta para proyectos grandes, informes o repositorios extensos.
Además, entiende texto e imágenes, lo que facilita extraer datos de capturas o gráficos. Puedes usarlo desde su web, integrarlo en tus propias apps mediante API o trabajar con Claude Code, su versión para programadores que funciona directamente en la terminal.
Funcionalidades y características
1. Procesamiento de lenguaje y multimodalidad
Claude entiende y genera texto con mucha naturalidad, pudiendo mantener conversaciones largas, resumir documentos, traducir o crear contenidos en varios idiomas. Además, al poder leer imágenes, puede extraer información de gráficos, presentaciones o capturas, siendo muy útil cuando trabajas con documentación visual
2. Gran ventana de contexto
Permite procesar documentos muy largos de una sola vez (informes, contratos o un repositorio de código). Esto evita tener que cortar el contenido en trozos y perder contexto. Claude recuerda lo que dijiste al principio de la sesión y lo usa a lo largo del intercambio.
3. Claude Code
Para desarrolladores, Claude ofrece una versión pensada para flujos de desarrollo. Se integra con editores como VS Code, puede revisar bases de código, sugerir cambios coordinados en varios archivos, ejecutar test y preparar pull requests. Siempre te pide confirmación antes de tocar un archivo y así mantienes el control.
4. Conexión con herramientas y agentes
Puedes actuar como un agente que consulta APIs o ejecuta tareas en varios pasos, por ejemplo, comprobar datos en un sistema, generar un informe y enviar notificaciones. En 2025 Anthropic potenció estas capacidades para flujos con pasos siendo transparente en lo que hace.
5. Pensamiento extendido
En tareas complejas, puede mostrar cómo está pensando antes de dar la respuesta final. Esto es útil para el debugging mental, es decir, para ver por qué llegó a una conclusión, esto ayuda a validar la respuesta o a detectar errores. Por ejemplo, muestra su razonamiento paso a paso para validar resultados.
6. Generación de código y soporte multilenguaje
Genera y explica código en muchos lenguajes. Es eficaz en un razonamiento lógico, en estructuras de datos y en algoritmos, lo cual reduce el tiempo que un perfil técnico dedica a depurar prototipos.
Claude AI añade un plus de productividad gracias a otras de sus características principales como son los Artefactos y los conectores. Los primeros ayudan a crear contenido interactivo directamente en el chat, como por ejemplo páginas web, documentos o gráficos de forma bastante rápida sin necesidad de tener conocimientos técnicos a través de unas plantillas. Los segundos, los conectores, directamente con las aplicaciones de tu entorno digital diarioa través de protocolos estandarizados (como MCP). Gracias a esto, la IA puede interactuar directamente con herramientas como Gmail, Asana, Canva, Slack, Google Drive o Calendar.
Por último, Claude de Anthropic incorpora, medidas de seguridad basadas en un enfoque conocido como Constitutional AI, que emplea principios éticos para reducir respuestas sesgadas o inapropiadas, además de responder a preguntas y generar textos como lo hacen las otras inteligencias artificiales generativas.
La imparable inyección de capital de Anthropic
Anthropic ha obtenido un éxito rotundo a nivel global en apenas 5 años, hasta el día de hoy ha recaudado más de 57.000 millones de dólares, aunque en su ascenso también han participado empresas de capital riesgo como Menlo Ventures y Lightspeed Venture Partners, así como firmas de los Emiratos Árabes Unidos y Catar.
Aún así, el dinero no deja de fluir. Por ejemplo, el pasado mes de abril, Amazon anunció una inversión de 25.000 millones en Anthropic y apenas unos días más tarde, Google fue más allá, comunicando una inversión de 40.000 millones. Ninguno de los dos mayores proveedores cloud del mundo se han comprometido a invertir 65.000 millones de dólares simplemente por generosidad, al contrario, hay mucho de cubrirse las espaldas y de financiación circular. En concreto, Google invertirá 10.000 millones de dólares ahora, teniendo en cuenta que la valoración de Anthropic oscila entre los 350.000 y los 380.000 millones de dólares. Estos acuerdos de inversión no solo persiguen afianzar lazos con Anthropic, sino además tener una participación importante en su accionariado.
El valor de Anthropic
Anthropic ahora mismo ya vale un potosí. La valoración de la empresa ha crecido de forma dramática en los últimos meses y hay ofertas para una nueva ronda de inversión que situarían su valor en 800.000 millones de dólares, ya al nivel de los 850.000 millones de valoración que tiene OpenAI. Ambas empresas esperan salir a bolsa antes de que termine el 2026 y se espera que Anthropic se dispare de forma excepcional una vez que se convierta en una empresa cotizada.
Estas inversiones son una apuesta de futuro. La mayoría de los inversores, fondos o empresas, no se quieren quedar atrás en la carrera de la IA y apuestan porque todos los demás también lo hacen. Da igual que las empresas de IA estén perdiendo dinero sin parar, la promesa es que llegará un momento (2029 o 2030) en la que la tendencia cambiará. No es seguro que eso ocurra, desde luego, pero tanto OpenAI como Anthropic juegan con esa baza y la usan a su favor. Una vez más, la venta de expectativas funciona.
Claude Mythos
Claude de Anthropic recientemente ha presentado un modelo de habilidades avanzadas para identificar vulnerabilidades llamado Mythos. Sin embargo, en el último momento, ha decidido no liberarlo al público y ha limitado su acceso a un grupo reducido de organizaciones, debido al riesgo que implica su uso fuera de entornos controlados.
Según un reporte de la compañía, el modelo puede identificar vulnerabilidades desconocidas y generar formas de explotarlas, lo que abre la posibilidad de que actores maliciosos lo utilicen para desarrollar ciberataques, acceder a sistemas sensibles o comprometer infraestructura crítica. Aunque no se hizo con una finalidad exclusiva de ciberseguridad, se le rentrenó para realizar tareas generales como programación, análisis de código y resolución de problemas complejos. Tiene la capacidad de revisar grandes volúmenes de código, encontrar errores y proponer formas de explotarlos.
El sistema Claude Mythos plantea retos en materia de seguridad cibernética, lo que ha causado preocupación entre los líderes del Departamento del Tesoro, la Reserva Federal de Estados Unidos y los principales actores de Wall Sreet, Bank of América, Citigroup, Goldman Sachs, Morgan Stanley y Wells Fargo.
En resumen, Claude de Ahthropic es mucho más que un chatbot. Es el nuevo rey de la Inteligencia Artificial: una plataforma con capas: chat, proyectos, artefactos, skills, conectores, un agente de escritorio y tareas programadas. Y aunque no todo el mundo va a necesitar sus funcionalidades al completo, entender qué hay disponible ayuda a decidir cuándo y cómo usar esta IA.