Se calcula que en torno a un 70% de los profesionales, según estudios (un 74% en concreto, según el Informe “Future of Professionals 2026”) ya utilizan la IA cada semana. Sin embargo, el despliegue de las herramientas de IA no está tan optimizado por parte de las empresas. Esto genera importantes consecuencias a nivel de relación entre IA y producción de valor, pero también en el mercado laboral e incluso la percepción del rendimiento en ámbitos empresariales. Analizamos el impacto de la IA en el mundo laboral a nivel de uso, procesos de selección, recursos humanos y formación.
CONTENIDOS
Impacto de la IA en el mundo laboral
El uso de la IA en la empresa
El mayor temor en los trabajadores respecto a la IA es si ha llegado para quitar el trabajo a empleados humanos. Si ya hay muchas cosas que la IA hace mejor o al menos más rápido que los humanos, ¿por qué van las empresas a mantener a los empleados cuyas tareas realiza o acelera la IA? Para solucionar esta cuestión, la mayoría de los empleados se ha lanzado a utilizar herramientas basadas en IA. Si la Inteligencia Artificial es clave, mejor ser un profesional que sepa utilizarla que uno que pueda ser sustituido por ello.
La primera consecuencia es ese porcentaje mayoritario de profesionales que la utilizan. Ya hemos mencionado que el 74% de profesionales que la utilizan varias veces por semana, pero además hay un el 44% de los que la utilizan varias veces por día. El mismo estudio Future of Professionals 2026, de Thomson Reuters, señala que hay un 34% de profesionales que utilizan herramientas de IA que su empresa no aprobó formalmente. Es decir, como siempre, los early adopters empiezan a utilizar las herramientas antes de que el sistema (ya sea empresarial o social) las adopten. Por último , para acabar el repaso a este estudio, un 78% de los clientes corporativos utilizan la IA como criterio de selección de servicios profesionales, lo que quiere decir que aquellas empresas que no la ofrezcan se están quedando atrás en el proceso de selección de servicios. La IA es ya por tanto un factor diferencial en la oferta de las empresas, clave para posicionarse mejor en el mercado.
Impacto de la IA en el mundo laboral
Si por parte de los trabajadores está clara la necesidad de disponer de herramientas de IA (un 68% quieren tener este tipo de herramientas en un nuevo puesto laboral). ¿Cómo de claro está para las empresas que los trabajadores cuenten con un bagaje en este tipo de herramientas? Aquí tenemos que recurrir al informe “Competencias globales más demandadas 2025” de Randstad Enterprise, realizado con 22 millones de ofertas laborales y 160 millones de currículos. En él se informa que las vacantes relacionadas con IA y automatización crecieron casi un 40%. Los datos Indican que hay un 16,9% de vacantes en perfiles ciencia de datos y analítica con experiencia y un 16,1% de vacantes en el caso de IA y automatizaciones con experiencia. Si el perfil no tiene experiencia, el porcentaje de vacantes se reduce a la mitad, lo que quiere decir que se cumple el viejo planteamiento de que se demanda experiencia para poder acceder al mercado laboral. Por otra parte, hay un 12% de vacantes para puestos en que se demanda resiliencia y un 8,7% de vacantes si se demanda creatividad. Otra de las competencias claves es saber colaborar y trabajar a distancia.
Por último, hay que hacer notar que solo una de las 8 competencias más demandadas tiene que ver con la IA de manera directa (competencia digital). Otras competencias como la mentalidad de crecimiento, la toma de decisiones a partir de datos, la comunicación o la resiliencia o flexibilidad siguen siendo muy importantes, pero ahora hay un nuevo factor diferencial en los currículos
La IA en la ingeniería de software
la IA también se ha añadido como una de las competencias demandadas por las empresas, hasta el punto de que en los sectores en que es imprescindible se llegan a producir vacantes por la falta de disponibilidad de profesionales con esta competencia. Según Boris Cherny, director de Claude Code en Anthropic, la IA está transformando profesiones como la de ingeniero de software, orientándolo hacia la toma de decisiones estratégicas en lugar de la escritura de código. A partir de este punto de inflexión, este rol profesional, uno de los más impactados por la IA, evolucionará de ingeniero de software a “constructor” de software. Paradójicamente, se han documentado que la mayoría de la empresas, a la hora de seleccionar a una persona para estos puestos, evalúan su capacidad para programar sin ayuda de la IA. Parece un contrasentido, o simplemente es que los procesos de selección van por detrás en la evolución natural de este rol profesional.
La IA en los recursos humanos
Otro aspecto del impacto de la IA en el mundo laboral son los recursos humanos, tanto en los procesos de selección como en los de planificación, donde su influencia ha sido grande.
En los procesos de selección, se utiliza se utilizan chatbot, machine learning y procesamiento del lenguaje natural para analizar las ingentes cantidades de currículos.
En planificación de RRHH, la IA permite identificar las necesidades de competencias y asignar tareas y recursos, reduciendo las ineficiencias. Esto incluye por supuesto la gestión de nóminas, para realizar ajustes de las escalas salariales con mayor precisión y adecuación a los empleados.
Los responsables de recursos humanos pueden utilizar analítica de datos guiada con IA para ver oportunidades de crecimiento, ajustar los salarios y posibilitar el desarrollo y promoción de los empleados. Por supuesto, también permitirá detectar áreas en que el personal humano no está siendo aprovechado o incluso cuando es superfluo, haciendo una realidad en gran temor de los empleados, es decir, que la IA contribuya a hacerles perder su trabajo.
Impacto de la IA en la formación
Como en muchas ocasiones, la palanca de cambio es la formación. Por una parte ,a propia IA puede contribuir a mejorar la capacitación y aprender nuevas habilidades, dado que la potencia de esta tecnología también se puede aplicar a facilitar el aprendizaje.
Por otra, es preciso desarrollar competencias humanas como el pensamiento analítico y crítico, especialmente referida a los datos, así como los conocimientos digitales.
Desgraciadamente, aquí hay diferencias en la manera de abordar la tecnología de la IA por parte de los trabajadores con menor o mayor cualificación y menor o mayor edad. Los trabajadores de niveles medios o bajos de cualificación, especialmente los que realizan tareas rutinarias o repetitivas, tienen una necesidad urgente de recualificarse. Los trabajadores con mayor nivel de cualificación , deben aprender a trabajar en colaboración con la tecnología, desarrollando nuevas habilidades y, especialmente, una actitud de aprendizaje continuo. Los trabajadores de mayor edad perciben la incorporación de habilidades relacionadas con la IA con menor confianza, mientras que las de menor edad, al ser nativos digitales, tienen mayor confianza.
Según datos del Centro de Bienestar Digital, una iniciativa de CISCO y la OCDE, más del 50% de los jóvenes entre 18 y 35 años ha usado la IA activamente, más del 75% considera que es útil y casi la mitad ha completado alguna formación. Entre los mayores de 45 años son menos propensos a usarla (más del 50% no la usan en absoluto). Por último, la mayoría de los adultos mayores de 55 años “no saben” si confían o no en la IA, lo que implica que todavía la ddesconocen. Estos datos confirman la brecha en torno a los 45 años que ya anticipaba respecto a las competencias digitales el estudio “Inteligencia Artificial y mercado laboral” del Observatorio de las ocupaciones del SEPE; concluyendo que era obligatorio “reforzar los programas de reskilling y upskilling, con especial atención a las mujeres y mayores de 45 años, al tiempo que se promueven políticas activas de empleo que acompañen la transición tecnológica”