El informe “España nación digital, una visión del estado de la digitalización en España 2019”, en la edición que analizaba datos de 2019, utilizaba 80 indicadores para colocar a España en una posición intermedia entre las economías más avanzadas y las de segundo nivel. Otro estudio, el Índice de Economía y Sociedad Digital (DESI) elaborado por la Comisión Europea, la colocaba en una posición por encima de la media, aunque desigual según el indicador. Un año más tarde, casi todo ha pasado, y la pandemia ha dado un empujón a la Transformación Digital de España con el ascenso del comercio online y el avance vertiginoso del teletrabajo.

La transformación digital de España antes de la pandemia

El estudio España nación digital 2019, analiza la posición de España respecto a otras economías de países de la OCDE de los que se dispone de datos. Si bien el estudio otorga buenas posiciones a España en implantación de redes de fibra óptica y redes 5G, otros indicadores como la disponibilidad de página web por las empresas, o los medidores de innovación, aunque habían mejorado, la hacían descender. El gasto en I+D en relación al PIB estaba muy bajo, así como la gestión privada de I+D, las patentes y las publicaciones científicas en proporción a la población.  El estudio sitúa finalmente a España en el grupo de cabeza de las economías de segundo nivel, solo superando o igualando a Italia, entre las grandes economías europeas. El resto de economías, con las nórdicas a la cabeza, y por supuesto países como EEUU o Canadá, estaban por delante de España.

En cuanto al grado de competencias, España ocupaba un puesto intermedio-bajo, con unas capacidades digitales inferiores a la media en la UE (solo un 54,8% de los adultos con competencias digitales básicas), un 54% hablando 1 o 2 idiomas extranjeros, y una posición intermedia-baja en el informe PISA del año anterior.

Gráfica España Nación Digital

Fuente: https://naciondigital.net

Aunque debido al tamaño del mercado, en términos de población y de PIB absoluto, España se puede considerar la 10ª economía de la OCDE y la 5ª de Europa, si normalizamos sus datos por población la posición de España descendía a la posición número 23 de la OCDE, lo que la situaba en una posición no demasiado relevante a nivel global y europeo, un país frontera entre las economías avanzadas y las de segundo nivel.  Y la Transformación Digital de España podría haber influido en que no acabemos de situarnos en el primer grupo.

El estudio de la Comisión Europea

Para completar la visión de este artículo con otro estudio, el “Índice de Economía y Sociedad Digital (DESI)” de la Comisión Europea es más optimista, y respecto a la Europa de los 28 (muy pronto ya 27), coloca a España en la posición 10 (quitando a Reino Unido), con una puntuación en digitalización de 57,5  (Finlandia ocupa la posición 1, con 72,3 y Bulgaria la última, con 36,4)

Gráfica Portal Administración electrónica 1

Fuente: Portal Administración Electrónica del Gobierno de España

De los 5 indicadores importantes que maneja, está por encima de la media de la UE en Servicios Públicos Digitales, Conectividad e incluso el uso de servicios de internet, pero no tanto en capital humano y en integración de tecnología digital. En ese sentido, coincide con el informe “España nación digital”, cuyos indicadores más negativos eran la disponibilidad de página web por las empresas en su conjunto,  el Índice de Adopción Digital de las empresas  (según el Banco Mundial), el gasto de I+D relativo al PIB público), las patentes por millón de habitantes, el índice de cultura emprendedora  y la mayoría de los indicadores en el apartado de formación y empleo.

Gráfica Portal Administracion electrónica 2

Fuente: Portal Administración Electrónica del Gobierno de España

Sin embargo, ambos informes coincidían en señalar que nuestras redes y conectividad sí estaba preparada, tanto a nivel de fibra óptica como de 5G, lo que sin duda ha facilitado la adopción rápida del teletrabajo, como veremos en el apartado siguiente

La Transformación Digital de España en 2020

Ahora bien, ¿qué ha pasado con la transformación digital en España este último año? Como en muchos países, la pandemia ha hecho que algunas áreas de digitalización avancen en un año lo que en circunstancias normales les habría llevado cinco, según algunos analistas.  Y hay dos campos en que eso es muy evidente:

El teletrabajo

Previamente a la digitalización, las empresas que practicaban teletrabajo total o parcialmente eran poco más del 8%.  El barómetro de empresas de Deloitte, dirigido a un panel de 2.400 empresas españolas con más facturación de cada sector, en su análisis del primer semestre de 2020 y su previsión del segundo, establecía un crecimiento claro del teletrabajo. Un 24% de los panelistas preveían mantener el teletrabajo en el segundo semestre de 2020 para entre el 25% y el 50% de sus profesionales, cuando la mayoría de las empresas no contaban con ningún empleado en fórmula de teletrabajo.

Según muestran los estudios de transformación digital señalados, las redes están en España preparadas para esta implementación. De hecho, el uso de la banda ancha y banda móvil estaba en 2019 en una posición medio alta en Europa, y el uso de internet por las Administraciones públicas en un lugar claramente dominante. La pandemia ha dado al teletrabajo el empujón que necesitaba a nivel de cultura de las organizaciones y empresas.

El comercio electrónico

A eso hay que sumar el crecimiento del comercio electrónico. Según el VII Estudio Anual de eCommerce en España 2020, basado en 1079 encuestas realizadas a usuarios entre 16 y 70 años, los encuestados que compran online ascienden al 72%. Las compras exclusivamente online en 2020 habían aumentado un 23% respecto al año anterior. Cuando se les preguntó su fórmula de compra en el futuro, un78% dijo que una fórmula combinada entre la tienda física y la compra por internet.  Con datos de Statista Digital Market, el comercio electrónico crecerá entre 2017 y 2023 un 38%:

Evolucion del eCommerce 2017-2023

El resto de datos, que tomamos del VII Estudio Anual de eCommerce , también son alentadores. El número de veces que se compra online pasa de 3 a 3,5 veces al mes y el gasto medio por acto de compra de 64€ a 68€. Es decir, que pasan en promedio de gastar 192€ a 238€ al mes. Es más, un 25% declararon que comprará más online que antes del confinamiento, cuando la situación vuelva a la normalidad. Y un 45% que antes no compraba productos físicos online, ha empezado a hacerlo. Todos estos indicadores prevén un aumento, tanto de facturación (entre un 15% y un 20% más) como de consumidores online (si bien en esto es difícil establecer en un porcentaje).

Muy probablemente, España cogerá por fin el tren del comercio electrónico desde 2021 (en el estudio “España Nación Digital”, se encontraba aún en 2019 en la posición 23 de 32).

En conclusión, aún es pronto para decirlo, y habrá que esperar a los estudios sobre transformación digital con más datos de 2020, pero los indicadores apuntan a que España va a continuar evolucionando digitalmente. O debe hacerlo, si no quiere quedarse atrás en una situación global cada vez más  compleja.