A pesar de la influencia negativa que ha tenido la aparición del virus SARS-CoV-2 en todo el mundo, el sector de la robótica industrial está aumentando de manera exponencial y seguirá haciéndolo en los años venideros. Es más, la pandemia está favoreciendo el cambio de mentalidad de muchos directivos respecto a la robótica industrial, produciéndole un mayor impulso. Hoy te hablamos de la robótica industrial en España.

El auge de la robótica industrial puede parecer contradictorio en un momento de crisis, porque la robótica supone una alta inversión. Sin embargo, los robots industriales resultan más eficientes en las tareas repetitivas y no necesitan parar por culpa de una pandemia ni por otras razones de salud. Y aunque podamos estar de acuerdo o no con las consecuencias sociales que a la larga tendrá el sustituir el trabajo humano por maquinas; la decisión ya se tomó hace más de una década en España y otros países occidentales, así que no hay marcha atrás.

Años antes de la pandemia, algunos organismos nacionales e internacionales, como por ejemplo la Asociación Española de Robótica y Automatización o la Federación Internacional de Robótica, publicaron diversos estudios donde se preveía que el crecimiento de este sector a nivel mundial iba a ser espectacular. Estamos inmersos en la era de la Industria 4.0, que se basará principalmente en la Inteligencia Artificial (A.I) y en la robótica.

La robótica industrial en España

Aunque el primer robot industrial llegó a España en 1973, de la mano de Inser Robótica, se ha ido produciendo un cambio gradual en cuanto a la instalación y uso de la robótica industrial en España. Según los parámetros de la IFR (Federación Internacional de Robótica), solo es posible llevar a cabo un análisis o estadística con los datos acumulados en los últimos doce años. Estos datos nos muestran que en el 2018 España ya tenía 53.000 robots industriales instalados. Es decir, 16,8 máquinas por cada 1.000 trabajadores. Actuamente, los últimos datos nos hablan de que un 40% de la industria española utiliza robots y que este porcentaje irá en aumento en los próximos años.

Según los expertos en robótica, son tres las conclusiones más importantes en relación con la situación de la robótica industrial en España:

1ª. Los robots más instalados ejecutan maniobras de carga y descarga. Con un total de 1.840 unidades instaladas, la tarea que más ha sido robotizada en los últimos años ha sido la de carga y descarga. En este caso, los robots ayudan a los operarios en las tareas más rutinarias y pesadas.

2ª.Las “Salas blancas” de las fábricas cuentan con un menor número de instalaciones robóticas. Las “Salas Blancas” o “Clean room” (salas especialmente diseñadas para obtener bajos niveles de contaminación), todavía se resisten a la instalación y al uso de robots. Solo hay 66 dispositivos destinados a este tipo de actividad.

3ª.Son muchos los sectores que utilizan la robótica industrial. Se usa en el ámbito textil y del calzado, del mobiliario, del papel y derivados, del caucho y los plásticos, de aparatos de consumo y domésticos… Pero, entre todos ellos, conviene destacar los sectores que lideran la implementación robótica: la automoción (48%), la metalúrgica (19%) y la alimentación (13%).

La robótica industrial, una aliada para las empresas que innoven

La robótica industrial tendrá un efecto seguro y muy positivo en empresas que ya hayan desarrollado toda la parte relacionada con la investigación y la innovación. También en aquellas que ya hayan incorporado las novedades que se plantearon en la primera ola tecnológica. Está probado que las empresas que utilizan robots facturan más, exportan más y mejoran su productividad. En cuanto a tendencias, se prevé que las tecnologías de la segunda ola digital, como es el caso de la robótica industrial, tenderán a la convergencia mediante relaciones de complementariedad con otras tecnologías.

Según los informes de la Federación Internacional de Robótica (IFR), en el año 2021 la industria mundial utilizará más de 2,5 millones de robots, a un ritmo de crecimiento anual que superará el 10% y con un número de unidades que duplicará los robots que había a comienzo del 2010. Aunque en la actualidad más del 70% de estos autómatas están ubicados en empresas de automoción, electricidad y electrónica, metalúrgica y química, se prevé que durante los próximos años se expanda hacia otros sectores industriales.

Robótica industrial versus puestos de trabajo

Como ya señalamos anteriormente, el lado más oscuro de esta innovación es el posible aumento de trabajadores desempleados. Un informe de la Universidad de Oxford asegura que más del 36% de los puestos de trabajo españoles están en riesgo de digitalización. Sin embargo, los expertos muestran que la robótica y la inteligencia artificial desplazarán sobre todo a los trabajos de tramos y cualificaciones medios. Las  personas que realizan trabajos en la franja baja o en la alta no tendrán muchos problemas para coexistir con estas tecnologías. Además, explican, estas innovaciones acabarán dando lugar a nuevos perfiles profesionales, aumentarán los salarios de las personas y crearán nuevos puestos de trabajo, compensando a los que se hayan perdido. Veremos, en este sentido, lo que va deparando el futuro.